Un 49 por ciento de defensoras de derechos humanos ha sufrido violencia sicológica; 26 fueron asesinadas de 2009 a 2012: CIDHMOR

Rosa Rojas

En medio de la crisis de derechos humanos que vive México se han recrudecido los ataques en contra de las y los defensores de derechos humanos sobre todo contra las mujeres defensoras -49 por ciento ha sufrido violencia sicológica- cuyo trabajo es invisibilizado y no reconocido y el responsable de esta violencia es el Estado, aunque no siempre sea perpetrada por actores estatales señaló Teresa Valdes,  asistente de la Secretaría de la Red Nacional Todos los Derechos para Todos.

Durante la presentación de la segunda parte del estudio sobre la violencia contra las defensoras en 21 estados del país, realizado por la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos (CIDHMOR), Valdes precisó que esa responsabilidad estatal se debe a que no existen condiciones en México para defender los derechos humanos, tanto los propios como los de otras personas.

Cuando una defensora de derechos humanos (DDHs) sufre repercusiones negativas por su trabajo esto tiene un impacto entre la población porque genera miedo pero además obliga a la persona a defender su vida, lo que afecta su labor en defensa de los demás, apuntó, señalando que se requiere la participación de la sociedad organizada con las organizaciones defensoras de derechos humanos y las instituciones públicas para generar las medidas pertinentes para combatir esos ataques.

Juliana Quintanilla, coordinadora de la CIDHMOR apuntó que este es el momento de construir nuevos caminos para proteger a las DDHs y acompañarlas en situaciones de riesgo y violencia. Informó que en Morelos se ha constatado que el gobierno se limita dar acompañamiento policiaco por lo que muchas defensoras dicen que no denuncian la violencia que enfrentan porque quieren hacer su labor sin ser acosadas por su trabajo. Se requerirá entonces sumar solidaridades porque es la única forma de presionar al gobierno para que tome otras medidas, añadió.

Paloma Estrada, coordinadora del citado estudio, informó que además de fuentes documentales se realizó una encuesta a 86 defensoras en 20 estados del país. De las encuestadas el 49%  respondió que sí ha sufrido algún tipo de violencia psicológica; violencia patrimonial el 8.1%; robo el 11.6%; violencia física el 7%; económica el 4.7%; sexual el 2.3% y otras formas de violencia el 4.7 por ciento.

De acuerdo al estudio, “en marzo de 2013, la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México registró 109 agresiones a mujeres defensoras de derechos humanos durante 2012 y 26 asesinatos de defensoras en el periodo 2009 – 2012”, de los cuales en Guerrero hubo 8, Chihuahua 7 y el Distrito Federal 5. La investigación señala que los agresores son en su mayoría, agentes del Estado con 23.1%.

Las defensoras no han sido agredidas sólo por agentes del Estado sino también de los poderes económicos. Como se encontró en el estudio realizado en 2014, la principal forma de violencia es la sicológica que incluye amenazas, hostigamiento, acoso, difamación a través de la prensa o medios de comunicación alternativos vía internet.

Hay  sobre todo un énfasis en la difamación y descrédito de las mujeres defensoras utilizando los medios de comunicación, que  como recoge el testimonio de Andrea Medina en el estudio: “no hay nada en el movimiento ni socialmente, que permita apoyar para remontar esa difamación que se ha hecho, y que es algo que se vive con muchísima soledad” e impotencia.

Los principales temas que trabajan las defensoras agredidas son derechos de las mujeres y derechos sociales y económicos que tienen que ver con el derecho a la tierra y el territorio. De ahí que los ataques provengan también de personeros de las empresas a las que se les han entregado concesiones para la explotación de recursos naturales.

Mencionó Estrada que en Morelos desde junio 2012 hay un mecanismo de protección para defensores de DH y periodistas y cinco meses después empezó a funcionar el mecanismo de protección.

“Desafortunadamente muy pronto afloraron las deficiencias en su trabajo al grado que para mediados de 2013 ya era evidente que se acumulaban los casos presentados el mecanismo y no eran sometidos a evaluación de riesgo; que las medidas que se debían asegurar a las DDHs y periodistas en riesgo no se hacían efectivas por falta de recursos y que los gobiernos locales no realizaban esfuerzos para protegerlos/las. Además persisten deficiencias en la coordinación interinstitucional entre gobierno federal y los gobiernos estatales. Y no ha habido una adecuada capacitación y sensibilización de los funcionarios que operan el mecanismo”, detallo la CIDHMOR en un comunicado.

Estrada apuntó que el estudio hecho ahora incluye la propuesta de un protocolo para la operación del Mecanismo de Protección que podría ser uno de los ejes para la elaboración de las bases de uno nacional. Este incluye un análisis a partir del decreto de creación del Mecanismo en Morelos y tiene que ver con la recepción, seguimiento y finalización de los mecanismos de protección a DDHs y periodistas, incluyendo un análisis sicosocial de riesgo desde una perspectiva feminista.

Asimismo la tipificación del tipo de violencia que sufren las DDHs como la sexual; análisis de las necesidades de infraestructura y operativas porque actualmente no hay un sitio donde esté el mecanismo, no hay una línea telefónica para atención ni dónde se resguarden los expedientes.

Estrada señaló que del estudio de 2014 se derivaron algunas recomendaciones a las autoridades nacionales y estatales, ninguna de las cuales se cumplió; una de ellas es dar puntual seguimiento a los casos de feminicidio para que se haga justicia, porque ejemplificó, el caso del asesinato de la defensora Digna Ochoa sigue impune. En 2016 ya hay dos homicidios registrados, uno de una defensora y otro de una periodista; en Colima esta semana fue agredida Esperanza Zalazar Zenil, de Bios Iguana y ahora está siendo acosada; son las defensoras que se ubican en poblaciones apartadas las que tienen mayor vulnerabilidad, aseguró.

Manifestó que es necesario hacer presión para proteger a las defensoras mediante la denuncia y pidiendo el apoyo a organizaciones y personas y solidaridad a los medios de información.

Valdes por su parte denunció que aún con medidas precautorias sigue habiendo agresiones en la mayor parte de los casos de defensoras que han sido agredidas. Hay continuidad en el tiempo de las violaciones y agresiones, lo que mina el trabajo y en varios casos incluso lo abandonan.

Estrada mencionó que en el caso concreto de Morelos hay presión sobre las periodistas “para despedirlas a la hora de que hacen preguntas incómodas a los funcionarios. Tenemos varios despidos -violencia laboral- y las fichan por hacer esas preguntas. Afortunadamente también hay medios solidarios”, acotó.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Derechos Humanos, Desaparición forzada, Ecología, impunidad, Megaproyectos, Tortura, Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s